
El quinteto sueco Mando Diao publicarán el próximo 22 de octubre su nuevo trabajo, titulado Never seen the light. Ahí están, en plan surfero, Björn Dixgård, Gustaf Norén, Samuel Giers, Carl Johan Fogelklou y Mats Björke. Nórdicos con sangre caliente. Su último trabajo viene cargado de temas potentes. Su primer single If I Don’t Live Today, Then I Might Be Here Tomorrow es una de esas canciones que pueden alegrar el día. Fuerte, dinámica, variada y sorprendente.
Es la tónica de Mando Diao, una banda garajera formada en Borlänge (Suecia) que extiende sus raíces hasta 1995, cuando Björn Dixgård formaba parte de Butler. Se reunió con Gustaf Norén, se encerraron un año para componer y surgió Mando Diao, nombre que le sugirió un sueño a Björn.
Hasta hoy, Mando Diao ha publicado tres álbumes: Bring ‘Em In (2002), Hurricane Bar (2004) y Ode to Ochrasy (2006), además de un DVD. El primero fue disco de oro en Japón, Suecia y Alemania, armando considerable revuelo. El segundo amplió el alcance internacional de Mando Diao y el tercero fue un álbum concepto con 14 temas dedicados cada uno a un personaje distinto de los que se encontraron en sus encadenadas giras. Su excelente directo, potente y sólido, le ha permitido pisar lo que más les gusta en una gira interminable por todo el mundo. El escenario es donde Mando Diao pule sus canciones para después trasladarlas al disco. Pincha en las portadas de sus discos para ampliarlas.

En lo que va de 2007, Mando Diao ha realizado más de cien conciertos, desde Hungría a Japón pasando por Estados Unidos, donde habitualmente cuelgan el “No hay entradas”. Más de 90.000 personas estuvieron en su concierto de Rock Am Ring (Alemania) y después la banda tocó para sus paisanos de Borlänge (Suecia). Arriba y abajo, en grandes y pequeños escenarios.


exelente banda son mis favoritos
espero con ansias el disco nuevo!!
sweet_ride.md@hotmail.com
agregenme xD
El nuevo disco de mando es de lo mejor, me sorprende la capacidad artistica que tienen estos suecos, a eso se le llama tener talento.
Sin duda el mejor de todos sus discos, y eso que ya era difícil superar Ode to Ochrasy. Es algo más que talento…